METODOLOGÍA


Metodología tradicional

      Como podemos ver en nuestra biografía, sigue imperando la concepción tradicional, en el que el aprendizaje se sigue realizando por pura repetición, y que por tanto los contenidos escolares deben ir graduándose de tal manera que cada año se incida sobre los mismos temas pero tratándolos con una mayor amplitud. Como aparece en nuestra biografía:

“La forma de aprender y de estudiar era siempre igual teórica y sin práctica, ni ningún tipo de enseñanza dinámica, todo a base de memorización”.


      Como dice  Juan Delval (1990): “Esto es lo que se sigue haciendo, apoyándose en la creencia implícita de que entender es imposible, y lo único que puede conseguirse es memorizar una enseñanza verbalista”. Ésta ha sido durante siglos la base de la actividad escolar, y el único cambio que se ha producido es que la formación moral, religiosa y nacionalista ha sido sustituida por otros contenidos más inspirados por el desarrollo de las ciencias, pero sin que los métodos de enseñanza hayan cambiado sustancialmente. Ese tipo de enseñanza tiene como objeto producir respuestas automáticas y promover la sumisión, para lo que ha tenido un gran éxito, aunque no está claro que  actualmente logre los mismos  objetivos.  ¿Por qué se rige aún por este tipo de enseñanza?  Como dice Juan Delval (1990): “Es que no se dan cuenta que es una disparatada, una cantidad de contenidos difícilmente asimilables, que ni la mayoría entiende”. Como aparece en nuestra biografía:
“Teníamos una profesora por asignatura y la disciplina y la autoridad era la norma”, “El método que usaban era el tradicional,  el profesor enseña, el alumno aprende y luego un examen”.

      Además la función del maestro era exponer de manera progresiva sus conocimientos, enfocándose de manera central en el aprendizaje del alumno; el alumno es visto como una página en blanco, un mármol al que hay que modelar, un vaso vacío o una alcancía que hay que llenar. El alumno es el centro de la atención en la educación tradicional.
      Dentro de esta concepción educativa se pueden distinguir dos enfoques principales:
§  El primero es un enfoque enciclopédico, donde el profesor es un especialista que domina la materia a la perfección; la enseñanza es la transmisión del saber del maestro que se traduce en conocimientos para el alumno. Se puede correr el peligro de que el maestro que tiene los conocimientos no sepa enseñarlos.

§  El segundo enfoque es el comprensivo, donde el profesor/a es un intelectual que comprende lógicamente la estructura de la materia y la transmite de modo que los alumnos la lleguen a comprender como él mismo.

 Hay centros en los que se trata de combatir el enciclopedismo, y profesores que procuran que sus alumnos entiendan lo que tienen que aprender, pero no es la tendencia dominante. Incluso algunos educadores y fuerzas sociales sostienen que el aumento de conocimiento en nuestra sociedad suscita que los alumnos aprendan más cosas, ¿Esto realmente es cierto? Pienso que por más conocimientos que adquiera un niño, no lo va a aprender y si lo aprende será de memoria, que a la larga se le olvidará.
       Otra de las cosas muy importante es exigir un nivel demasiado alto, ya que no todos tienen el mismo nivel y necesitan un proceso de adaptación. Como aparece en nuestra biografía: “cuando tenía 4 y 6 años era fundamental que supiera leer bien, sino decían que tendría algún retraso,  además de saber  sumar, restar y memorizar las tablas de multiplicar”. ¿Por qué el empeño de que todos lleguen al mismo estándar? Desde primaria ya tienes que saber leer y escribir, pero… ¿si  necesita más tiempo?. El hecho de que requiera de más duración para leer o escribir, no significa que sea un retrasado, ya que cada alumno tiene un proceso de adaptación.
¿Qué consecuencias tiene?

       Este tipo de metodología provoca que el niño no tenga ganas de aprender, está desmotivado totalmente. La causa viene de la escuela, ¿Qué sucede? Allí el conocimiento es totalmente distinto, mientras lo que se aprende fuera de la escuela se ve como algo aplicable, práctico, que le sirve para la vida y es diversión más que trabajo, en la escuela todo lo que aprende es sin sentimiento de esfuerzo y no se logra entender ni para qué sirve. Es cierto que se considera poco valioso aprender fuera de la escuela cuando realmente está aprendiendo mucho más.
Como dice Juan Delval (1990): “La mayor parte del problema está allí, ya que el conocimiento lo transmiten y se queda almacenado en algún sitio y la función del alumno es incorporarlo de una manera pasiva”. Hay que aprenderse las cosas de la escuela y es secundario entenderlas. Muchas de ellas ni siquiera se pueden entender cuando se le enseñan al alumno. El conocimiento está ligado a la autoridad. El que posee el conocimiento es el maestro, o el libro de texto, que son depositarios de ese saber absoluto y exacto, que no contienen errores. La función del alumno es tratar de reproducir lo más fielmente posible lo que dice la autoridad, sin desviarse. Como aparece en nuestra biografía:

Una responsabilidad, disciplina, dejas de jugar, todo son libros en las clases, ya no nos sentamos de la misma forma, las clases son más grandes, las mesas y las sillas también, empiezan los deberes, hay que escribir mucho mas, hay exámenes, diferente totalmente a lo que estaba acostumbrada, hay que estudiar, hay que ser serio…”
      La escuela transmite un desprecio por el auténtico conocimiento, por la labor de creación y de producción que uno mismo puede realizar. No se estimula pensar y reflexionar sobre las cosas, sino reproducir con exactitud; no se estimulan la reflexión y la creación, la búsqueda de soluciones nuevas. ¿Los profesores  de qué se preocupan? frecuentemente están mucho más preocupados por la formación de hábitos y rutinas que por entender lo que está haciendo. Se supone que la comprensión es de vital importancia que se da por añadidura. Hay muchas actividades que están dedicadas a la automatización, ya se refleja como en un libro de primaria lo están usando. Así es normal que el niño llegue a despreciar y a desconfiar todo lo que no tenga que ver con el libro de texto o con la transmisión del maestro.
      Otras de las causas por la que lo niños están desmotivados, es que no hay separación entre la vida y la escuela. Todo lo que aprenden allí se queda allí, los niños no le ven utilidad a lo que han aprendido, porque no ven una forma dinámica e instructiva, siempre es la misma manera: explicación del docente, realización de ejercicios en casa, corrección de los ejercicios, examen o control y nueva explicación del docente. Como aparece en nuestra biografía: “Muchos exámenes, siempre me quedaba para septiembre y a veces la llegaba hasta odiar”. No es extraño que con el tiempo, el niño vaya perdiendo ese interés y curiosidad que tenía al principio, y relacione la escuela con el pensamiento de…no tengo más remedio que aceptarlo.

      Tras largos años en instituciones escolares, los niños van para aprender, poniendo notable empeño y solo consiguen asimilar una minúscula parte de cuanto se les enseña. Ahí es cuando aparece una oposición entre el conocimiento cotidiano y el escolar y nos planteamos si… ¿El conocimiento escolar puede ser tan eficaz como el cotidiano o son totalmente contradictorios?, ¿En qué se diferencian?, ¿Porque cuesta tanto aprender en la escuela?, ¿Por qué muchos alumnos fracasan?, ¿Por qué se enseña actualmente un cúmulo de cosas si se sabe que los alumnos no consiguen entenderlas  y la olvidan tras pasar los exámenes? Pero si resulta fácil la comprobación del escaso éxito de la escuela, en cambio parece bastante difícil saber a qué se debe y, sobre todo, poner remedio, ya que esto se fomenta desde hace años y años… y parece que la cosa no cambia, al contrario ponen más conocimientos.

  Metodología significativa.
(Aprendizaje significativo) 

       En las biografías aparece el aprendizaje significativo, que está presente en todo momento de nuestra vida, puesto que se basa en las experiencias y conocimientos que se presentan en ella, ya sea por medios académicos, personales o cotidianos en la vida diaria.

      Sabemos  en el aprendizaje significativo, el papel que juegan los conocimientos previos del estudiante en la adquisición de nuevas afirmaciones. Estima que aprender significa comprender y para ello es condición indispensable tener en cuenta lo que el estudiante ya sabe sobre aquello que se quiere enseñar. Se propone la necesidad de diseñar para la acción docente lo que llama organizadores previos, ¿A qué llamamos organizadores previos? Una especie de puentes cognitivos, a partir de ahí, los estudiantes pueden establecer relaciones significativas con los nuevos contenidos. Como dice Pozo (1989): “Ausubel pone el acento de su teoría en la organización del conocimiento en estructuras y en las restructuraciones que se producen debido a la interacción entre esas estructuras presentes en el sujeto y la nueva información”   Se defiende un modelo didáctico de transmisión- recepción significativa, que supere las deficiencias del modelo tradicional, al tener en cuenta el punto de partida de los estudiantes y la estructura y jerarquía de los conceptos. Este tipo de aprendizaje si resulta enriquecedor, puesto que el alumno entiende los conocimientos y puede aplicarlos en su vida cotidiana.

      Es totalmente cierto que lo que se aprende significativamente permanece en la estructura cognitiva como un contenido más diferenciado, elaborado y estable, es decir no se borra, es para el alumno un desarrollo, enriquecimiento y tendrá una evolución conceptual para su futuro progreso.

       Además lo fundamental es conocer las ideas previas de los alumnos a raíz de la técnica de mapas conceptuales, que permitan detectar las relaciones que los estudiantes establecen entre los conceptos. El alumno debe hacer usos de los significados que ya internalizó, para poder captar los significados de los materiales educativos. Como dice Ausubel: “El aprendiz construye su conocimiento, produce su conocimiento”.

       ¿Cuándo  se vuelve significativo? Decimos que el aprendizaje se vuelve significativo, cuando los contenidos se relacionan con lo que el alumno ya sabe: Las ideas tienen una conexión directa  con la estructura que ya posee el alumno. Afirmo que dentro del proceso educativo, es necesario considerar lo que el alumno ya conoce y sabe, de tal forma que logre establecer relaciones con la información que desea aprender. También es necesario que el alumno se interese por aprender lo que se le está enseñando, sino sería inútil.

      El maestro debe  presentar el material que contiene la información de una forma lógica y jerárquica,  siempre teniendo en cuenta que no debe tomarse  sólo el contenido, sino la forma en que se va a presentar a los alumnos; la motivación   debe ser fundamental para que el alumno logre interesarse por aprender, puesto que un ambiente favorable y una buena relación maestro-alumno, contribuye a que el proceso de aprendizaje  resultará más sencillo y con muy buenos resultados. Como aparece en nuestra biografía:

El profesor de religión nos hacia un juego, como un ahorcado, sopa de letras donde a veces nos decía definiciones y nosotros teníamos que poner que palabra era o cosas así, de este modo con el juego aprende mimos mucho más”.
“En 4º de EGB (Educación General Básica) tuve un profesor que me marcó por la cantidad de actividades artísticas que hacía. Entrar en su aula era introducirse en un espacio acogedor y creativo. Iniciábamos el día con un paisaje pintado a tiza de diferentes colores. Nos enseñaba canciones que él tocaba con la guitarra, hacíamos el Belén con arcilla o plastilina y para la fiesta de fin de curso, diseñamos un tren con cajas de cartón inmensas, a las que les hicimos las ventanas para poder colocarnos dentro y correr por todo el patio”.

      El aprendizaje es personal, porque la significación del aprendizaje depende de los recursos cognitivos de los estudiantes.

La innovación…

      En la educación de hace treinta años, los profesores estaban llenos de entusiasmo, le daban una proyección realmente trascendente a la  educación  hacia una transformación  crítica del alumno, de la comprensión del mundo y hacerlo, además absolutamente congruente con la búsqueda de sueño, de la utopía social, del mundo mejor, del hombre nuevo. Era un conjunto de cosas, de todo un mundo cambiante. Se venía de una serie de cambios sucesivos. Como aparece en nuestra biografía: “ Mi época fue la de innovación y libertad, donde pedagogos, maestros, profesores y todos los educadores en definitiva, vivieron con pasión el cambio que ansiaban y pusieron en práctica ideas y valores antes censurados”, pero esos cambios, hasta ese momento, habían sido insuficientes. El reformismo, el desarrollismo de los años sesenta, habían dejado insatisfecha a mucha gente. Por eso era una postura que se miraba con un matiz revolucionario, en términos de cambios de estructuras, pero  sobre todo buscar una sociedad distinta, nueva, más humana, más profunda, más educativa.   

      Los maestros son los principales protagonistas del cambio educativo, sin su aportación no es posible. Ellos están detrás de los principales factores que lo dinamizan. Son los actores de las prácticas pedagógicas innovadoras, con sus experiencias y reflexiones, quienes propician la aparición de nuevas teorías pedagógicas, el descubrimiento de nuevos modelos y métodos pedagógicos y la concepción de nuevas políticas y reformas educativas. La investigación pedagógica  en principio, cumple tres funciones: les facilita a los maestros fundamentos teóricos para introducir cambios en sus prácticas pedagógicas y desarrollar las innovaciones; ayuda a la toma de decisiones por parte de las autoridades y técnicos responsables  de las políticas y reformas educativas; y permite sistematizar el saber acumulado por los maestros en sus experiencias y reflexiones pedagógicas.  La investigación se supone como el alimento intelectual del que hacer educativo y pedagógico, sin sus aportes el cambio, las reformas y las innovaciones carecerían de fundamentos teóricos y de orientación conceptual.

      En este siglo, la escuela  como lugar de encuentro de conocimientos, y consideramos al maestro como creador de nuevas formas de acompañar a los estudiantes en sus procesos de interacción, apropiación, construcción y producción de saberes. Como aparece en nuestra biografía:
 “En la gran mayoría de los de mi generación, han provocado que estudiáramos una carrera creciendo libres”.

       Cuando hablamos de maestras y maestros o de profesoras y profesores que realizan innovación o investigación estamos refiriéndonos justamente a aquellos que, sin dejar de ejercer su oficio diariamente en las aulas y en las instituciones escolares de educación inicial, básica o media, han asumido un papel reflexivo sobre su propia práctica y sobre la de su institución, y se han comprometido a realizar cambios significativos para ellos y para sus estudiantes, o a adelantar procesos sistemáticos de estudio y análisis de las prácticas o de los mismos cambios, con miras a producir un conocimiento que, rebasando las fronteras de su propio trabajo, sirva para comprender diversos significados de la educación o para alentar cambios en otros contextos. En este sentido, han asumido un liderazgo intelectual que transforma la práctica y sirve para alimentar la teoría de una disciplina que justamente tiene como criterios de validez del conocimiento la contrastación con la vida y no solamente la explicación de los fenómenos.


REFERENCIAS 

 DELVAL, J. (2000): Aprender en la vida y en la escuela. Morata. Madrid.  (cap. nº 2, 3 y 6).
- (1994): “Contenidos escolares: ¿cantidad o calidad?”. Cuadernos de Pedagogía nº 225.

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ORGANIZACIÓN DEL ESPACIO ESCOLAR


¿Cómo podríamos definir la organización del espacio escolar?


      Podríamos decir que es el marco físico en el que se desarrollan las situaciones de aprendizaje de los alumnos, proporcionándole estímulos para el proceso de aprendizaje convirtiéndose en un poderoso factor educativo.

Funciones
      Podemos encontrar un gran abanico de funciones que se desarrollan en la escuela y sobre todo en su organización interna. Las principales funciones que desempeña el espacio escolar son las siguientes:
  • Unas condiciones higiénicas adecuadas, ya que en estas instalaciones pasaran mucho tiempo los niños/as, por lo que ha de estar bien iluminado, aireado, con buen clima. Estas condiciones son primordiales para que el niños se sienta bien en el lugar donde se encuentre favoreciendo las ganas de aprender.
  • Realizar la creación de un ambiente agradable, fomentando la relación maestro-alumno, alumno-alumno y alumno-maestro, para desarrollar relaciones interpersonales.
    Es fundamental la interacción de las relaciones mencionadas, porque para que las escuelas funcionen los niños deben poder hablar con el maestro, con otro compañero para así fomentar y mejorar sus conocimientos. Como dice la biografía :
“ Recuerdo que la relación dentro del aula con algunos profesores era simplemente cordial, sin embargo con los profesores más cercano mi motivación a la hora de atender en clase era mayor, porque cambiaban la distribución del aula y realizaba distintas actividades”
      Por otro lado, aparecen factores externos, e internos, que facilitan y fomentan las actividades, el trato, además del acercamiento hacia la escuela. La ubicación del centro, El número de alumnos que hay en el colegio. Los factores económicos, El acceso, el plan de evacuación del colegio, etc. Otros factores internos como son: Tener suficientes espacios e instalaciones, de tal modo que las diferentes asignaturas pueden experimentar mejoras a lo largo del curso. Facilitar y fomentar las relaciones entre los profesores y alumnos, los propios alumnos, profesores y padres. Disponer de aulas para diversas actividades como aulas de tutoría, de usos múltiples, la biblioteca o el gimnasio entre otros muchos. Todos estos factores aumentan la integración en las escuelas de los niños, aumentando las ganas de aprender y de investigar en diferentes campos, dando lugar a una multitud de conocimientos que los pequeños van adquiriendo de forma sencilla y sin pesadez alguna.
      ¿Por qué son importantes estos factores? Su importancia se basa en el aprendizaje de los niño, de tal forma que no se realiza igual, ni se aprende, en zonas pobres, donde no encontremos recursos, que en lugares con instalaciones idóneas para cada actividad. Según la biografía:
“ Recuerdo que las instalaciones de mi colegio no eran muy lujosa, ya que era un          edificio, donde encontramos en la azotea el recreo y como en una especie de sótano el gimnasio con materiales muy limitados.”
Recuerdo que había dos zonas bien diferenciadas en este colegio, público y del extrarradio, era la zona de infantil, situada en un edificio diferente y con más terreno de tierra para jugar usado como patio. La otra parte estaba situada a la entrada del colegio, era más reciente su construcción y estaba diseñada en un nivel más alto que la zona de infantil, además entre estas dos partes había una reja que las separaba. La zona de los cursos más pequeños, imagino que 3º, 4º y 5º de EGB estaban en los bajos de dos edificios separados y los cursos de los mayores (6º, 7º, 8º) estaban en la 2ª planta".
                                                                                                         Organización interna de la escuela
      La entrada a la Escuela debe comunicar, a todo el que llega, que allí se educa; no se guarda a los niños. El aula debe ser un ambiente estimulante y a la vez tiene que ser limpio y ordenado,ya que debe de trasmitir seguridad al niño; el conjunto de todo esto estimulará al niño su aprendizaje. Para lograr seguridad y bienestar conviene encontrar el equilibrio entre necesidad de estar solo y socialización, tranquilidad y movimiento y actividades en grupo e individuales. Como podemos ver en las biografías, encontramos una gran cantidad de distribuciones en las aulas:

“ En el instituto las clases más o menos lo mismo que en el colegio, todos colocados de dos en dos y mirando hacia delante donde el profesor nos explicaba. De la única asignatura que puedo destacar algo distinto de las demás es la de tecnología, la realizábamos en otra aula, realizábamos muchas prácticas y nos colocábamos como nos apetecía, pero aun así nunca me gusto mucho esa asignatura.”


“En clase de música, que se daba en otra aula, nos sentábamos unos pegados de otros, creando filas de 10 o más personas distribuidos horizontalmente. La verdad es que no recuerdo nada destacable de la organización en el colegio.”

       La distribución del aula debe facilitar el acceso de los niños y niñas a los objetos y materiales que necesiten. Como aparece en nuestra  biografía:
“Cuando era pequeña la organización de mi clase estaba distribuida de forma circular, las mesas y sillas de colores vivos.”
También intento entender porque los profesores nos colocaban según una etapa u otra en diversas formas y creo que se realiza por la distribución del aula, el número de alumnos que dispone, además de intentar evitar la distracción y la falta de atención por los niños. Como aparece en nuestra biografía:

“Cuando estaba en la ESO interaccionaba mucho con mi compañera de al lado debido a que estábamos dispuestos de dos en dos, pero también había una mayor amplitud del aula.”
      Por otro lado, se debe cuidar la iluminación y la oscuridad de cada zona. La decoración de la clase motivará al niño en el aprendizaje y estos elementos motivadores deben cambiar en cada curso, además durante el curso es conveniente que cambiemos de decoración dependiendo del centro de interés que estemos viendo con los niños/as en ese momento. Como aparece en nuestra biografía:

“Las paredes eran de madera, el suelo estaba enmoquetado de colores y todo rodeado de dibujos con muchos colores vivos, nuestros pupitres y sillas eran todas verdes y muy chiquitas y estábamos sentados, creo recordar, en forma de u.”

“Casi todas han sido en línea, todos separados o como mucho de dos en dos, aunque sí creo que en el parvulario, teníamos mesas redondas de pequeños grupos. En la época del colegio sí tuve un profesor innovador, pero estábamos todos sentados en fila, imagino porque la cantidad de alumnos y el tamaño del aula no le permitían otra disposición, o quizá porque no le gustaba o no había puesto en práctica otro tipo de distribución”

Entrada
      Dentro del espacio-entrada, considero imprescindible el barrio donde está ubicada la Escuela, pero como idea fundamental, deberemos siempre tener presente que la entrada debe ser pensada como lugar común de encuentro, para niños y adultos; y nunca como un punto simple de acceso o salida del Centro, sino como nexo de participación vinculante. Como aparece en nuestra biografía:
“Las puertas se abrían solo a la hora de entrar, a la hora del almuerzo y para salir, sin embargo una cosa que me extrañó mucho cuando llegué al instituto, es que las puertas se dejaban abiertas a la hora del recreo”, con este testimonio de la biografía podemos comprobar que antes no existía ese nexo de participación que ahora queremos fomentar.
      El pasillo es un lugar propiamente de paso, que va desde la entrada hacia las diferentes dependencias de la Escuela: aulas, taller, cocina, baños…Queremos que estos pasillos sean también, además de lugar específico de paso, un lugar que comunica.
• Momentos de la cotidianidad.
• Proyectos pedagógicos.
• Hábitos y rutinas.
• Interacciones entre los niños, educador-niño.
• Procesos de conocimiento.
• La expresión plástica en la escuela.

      De esta manera, los pasillos serán lugares de comunicación, al igual que la entrada, pero diferenciando de aquella, en que aquí deberá encontrarse información específica, sobre las actividades que realizan los niños. Se podrán exponer muestras de los trabajos realizados por los niños: dibujos hechos en cartulinas, con diversos formatos, grabado en barro con sus huellas…; todo ello colocado de forma estética, con el fin de que puedan ser observados, por los propios niños, y valorados por los adultos.

     A diferencia de la época pasada donde las diferentes aulas presentaban distintas formas de materiales y disposición como observamos en las siguientes biografías:

“Recuerdo que algunos profesores nos animaban a realizar trabajos porque después lo colgábamos en las paredes de los pasillos y dentro del aula”


El patio 

      En las escuelas podemos encontrar ciertos lugares de diversión para los chavales, uno de estos lugares es el recreo, ó patio, donde interaccionan a la vez que juegan. El patio es otro pilar de las instalaciones de las escuelas y su organización la ubicamos dentro del aprendizaje del niño. Como aparece en nuestra biografía:

“El patio era de cemento donde había dos zonas marcadas: una de baloncesto, con dos canastas y otra de fútbol, con dos porterías. El horario de los recreos creo que era a la misma hora para todos. No había cafetería, ni reprografía (en mi época las copias se hacían con calcas)”

“Cuando era pequeñita tenía un gran recreo con plantas, bancos columpios y me lo pasaba muy bien, pero cuando cambié de colegio por la cercanía el sitio de ocio, el recreo y el lugar donde jugaba con mis compañeros era una terraza con rejas para no caernos pero estaban muy regastadas, recuerdo que para ir al patio no salíamos todos juntos, sino por turnos por el pequeño tamaño del recreo, luego al pasar al bachiller las cosas cambiaron y todas las instalaciones eran más regladas y se asemejaban más a las necesidades de los alumnos.”

“Quiero destacar algo que para mí es importante porque lo tengo plasmado en mi mente como una fotografía, mi patio, donde yo jugaba, y mis compañeros, rodeados de neumáticos( ruedas de coches )eran nuestras herramientas de juegos, donde hacíamos uso como si fueran nuestras mejores sillones para comernos nuestros bocadillos.”

      Deberíamos de proporcionar diferentes actividades para fomentar el patio como lugar de ocio y de interacción con diferentes compañeros fomentando la diversidad y cambiando los grupo, evitando así el aislamiento de algunos niño, y fomentando la cooperación con diversos juegos como puede ser un deporte como el fútbol, organizando diversos equipos, dando lugar a una competición y un gripo de animadoras y animadores.

Materiales

     El material didáctico facilita el desarrollo y aprendizaje de los niños y niñas y su utilización, a veces será libre y otras no.
     Cada material debe tener un sitio específico y señalizado para que el niño adquiera pequeñas responsabilidades. Conviene quitar los materiales que sean peligrosos o no necesarios para los niños y las niñas. Los principales materiales que podemos encontrar en un aula son:
sillas, mesas, muebles para guardar carpetas y otros materiales, después en educación física materiales básicos como: balones, combas, cuerdas, conos, etc. En general materiales de gran sencillez, que no estorben ni ocupen demasiado espacio y que creen un entorno agradable y acogedor, como aparece en nuestra  biografía:

“Recuerdo que los materiales utilizados eran los básicos, libros de texto y poco más.”

“El material que usábamos eran folios para hacer dibujos , la plastilina en el tiempo libre, los cuadernos de cálculo de sumar y restar, un libro de religión, cuentos que leíamos en clase, cuadernos de caligrafía y por último un cuaderno de plástica que requería de muchos materiales como coger un punzón, las tijeras, pegamento etc.”  
Baños

      El baño deberá estar situado junto al aula, para que desde ella, y a través de una gran ventana, podamos observar siempre todo el espacio del aula, y viceversa. Deberá haber, así mismo, tres o cuatro lavabos, que deberán estar a la altura del niño. Otro de los aspectos imprescindibles, dentro de la necesaria higiene del baño, deberá ser la ventilación, por lo que será importante que, al menos, exista una ventana.
      Tener clara y definida la organización, dentro del baño, con cada cosa en su sitio, satisfará los momentos de permanencia en el mismo; porque, como ya sabemos por nuestra experiencia, este lugar puede pasar de ser agradable y educativo a un caos, en caso de no haber previsto la mencionada organización. Como aparece en nuestra biografía:

“Hay por favor!! Los baños que eran tan pequeñitos que parecían de los pitufos, recuerdo que siempre hacíamos pipí con la puerta abierta, al sentarnos, las piernas colgando, era un suplicio subir al váter”

“ En el baño recuerdo momentos muy agradables, porque era en este lugar donde podíamos cotillear en los intercambios de clase debido a la cercanía con mi aula”

      Por otro lado, los baños de niños y niñas deben de estar separados, es más, desde siempre he vivido esta separación y me preguntaba el motivo, pero tras ver como nos comportamos en nuestra juventud entiendo el motivo de mis profesores y pienso que es la mejor opción por lo que en mi escuela ideal realizaría la misma separación, para así evitar conflictos, peleas, además de acontecimientos indebidos o no deseados.

Evolución en las aulas

 

    “A lo largo de mi etapa escolar, la distribución de la clase de forma tradicional todos en fila mirando para el profesor. En la ESO, la manera en la que estábamos colocados era distinta a la de primaria, la colocación de las sillas y mesas en forma de u. Esta organización era muy buena, ya que nos ayudábamos entre nosotros porque teníamos un compañero tanto a la derecha como a la izquierda, pero en bachillerato como nos tenían que preparar para la selectividad la táctica de los profesores era colocarnos individualmente para no distraernos en clase. A mí personalmente me gusta más la primera porque aprendemos a cooperar con los demás.”

      Como vemos tras varios testimonios la organización ha ido evolucionando a lo largo de los años proporcionando mejoras educativas. Cada aula tendrá asignado un número amplio de niños; por esta razón, deberá estar bien organizada, distribuida y dotada de espacios y materiales, que puedan ofertar al niño las siguientes propuestas, fomentando la imaginación y toma de decisión:
1. Una distribución en grupos más pequeños, por los rincones donde sus encuentros serán distintos.

2. En los rincones será fundamental, que los materiales se encuentren al alcance de los niños, para favorecer su capacidad de elección.

3. En esta organización por rincones, podremos observar que en el mismo lugar, y al mismo tiempo, los niños harán cosas diferentes, lo cual constituye la base de esta forma de trabajo, ante la de que todos los niños deban realizar la misma tarea, a la vez.

      También acoge, significando que en este lugar las familias, niños, abuelos y demás personas tienen un elemento común, donde estar y relacionarse;donde se puedan sentir bien y cómodas, siendo, en conclusión, un lugar de encuentro: niños con niños, padres con padres, y todos entre sí, tanto a la entrada como a la salida del centro.¿Cómo conseguiremos transmitir que estamos educando? Creando un espacio con ideas, unas imágenes elegidas con aquellas tareas que realizan los niños con sus educadoras donde podamos observarlos en plena acción y descubrimiento.
      La Escuela informa y hace partícipes a las familias y demás personas, de todos los temas que puedan necesitar conocer, que allí existe transparencia y nada se oculta. No como antes donde los padre llevaban a los chavales y no se preocupaban de nada más por su poca información en todos los campos.
      Para un futuro próximo, las aulas deberían de tener diferentes lugares destinados a conocimientos mas divertidos y dinámicos para no tener a los niños/as sentados seis horas diarias, sino que se realicen actividades como diferentes zonas como rincones, donde los chavales experimenten, investiguen, jueguen, aprendan, lean,expongan sus sentimientos, sus descubrimientos, etc. Por ello podríamos decir que quien volviendo hacer el camino viejo aprende el nuevo, puede considerarse un maestro. Que participar sea una posibilidad para remar todos juntos.


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FIESTAS ESCOLARES


           En el calendario escolar, podemos visualizar como hay días señalados en diferentes colores, que no es más que las celebraciones que realizan los colegios de toda España (dependiendo de las regiones, pueden ser de un día a otro). Podemos ver los días festivos para los alumnos/docentes. Semana Santa, Navidad, etc cómo aparece en nuestra biografía “los días más destacados por ejemplo: la navidad, nos pasábamos meses ensayando y cantando la representación del belén, una vez llegado el día lo representábamos con toda nuestra familia y todos disfrazados del papel que le correspondía, era un día importante para nosotros, nos sentíamos mayores”, día de Andalucía, (cómo aparecen en nuestra biografía)“celebrábamos el día de Andalucía en el patio del colegio con un desayuno que consistía en pan con aceite, aceitunas verdes y zumo, riquísimo, era como un ritual de todos los años…”“Los días que celebrábamos algunas fiestas como las de Andalucía, el día de la Paz, fin de curso...” etc. En estas jornadas, se realizan actividades especiales donde participan todos los discentes a través de actividades realizados por el profesorado de toda la escuela. Con ello se pretende que los más pequeños conozcan las fiestas más relevantes de nuestro país. Además se procura que todos los niños de todos los cursos interactúen entre ellos y disfruten de los juegos durante toda la jornada, pudiendo descansar así de los libros aunque sea por un día.
             En nuestra biografía hemos dividido este apartado en 7 subdivisiones:
-          Actividades Extraescolares.
-          Viajes.
-          Celebraciones.
-          Excursiones.
-          Fiestas de fin de curso.
-          Despedidas.
-          Recreo 

    Actividades Extraescolares

             En este apartado, hablaremos de todo lo que se realiza fuera del horario escolar pero está relacionado con el ámbito educativo. Las promociona el propio colegio, donde los niños se apuntan dependiendo de su interés por ellas.  Hay muchas ofertas los discentes: baile, teatro, informática, futbol, inglés….Cómo aparecen en nuestras biografías, “me encantaban las excursiones siempre me apuntaba a todo y a las actividades extraescolares como baile y karate”, “no he hablado sobre las actividades extraescolares porque no he realizado gran cosa pero si que es cierto que en preescolar me apunte a baile y estuve una semana, pero luego por motivos personales y familiares deje de realizarla y comencé a hacer deporte de forma individual y en equipos de fuera”. ¿Ayudan este tipo de actividades a los niños? ¿Es una pérdida de tiempo y dinero?¿ Es sobrecargar a los hijos?. Son muchas de las preguntas que se hacen los propios padres, que se cuestionan en enviar a sus hijos. Pensamos que  es muy enriquecedor que los niños realicen estas tareas, ya que pueden relacionarse con los demás compañeros a la par de que aprenden. Por supuesto supone también una motivación puesto que son actividades que realizan ellos por que les agrada.

 Viajes

             Es la parte que más motiva a los alumnos, sobretodo el viaje de fin de estudios que suele realizarse en 6º de Primaria, 4º de ESO y 2º de Bachillerato. Es una experiencia inolvidable para ellos ya que disfrutan mucho con los compañeros de su curso. Cómo se refleja en nuestra biografía, “recuerdo un sorteo que se hizo en el colegio, me toco ir a Toledo con un grupo de compañeros y me lo pase de escándalo, era el primer viaje que hacia con el colegio”, “el año que me graduaba en el colegio organizamos una fiesta preciosa y realizamos un desfile para recaudar dinero para el viaje de fin de curso”. Se puede comprobar que lo dicho anteriormente es una realidad, tal y como muestran las pruebas, se deleitan con estas salidas.

Celebraciones

             Ha sido mencionado un poco en la introducción del tema. Hablaremos por tanto, de qué fiestas se realizaban en nuestros colegios. Cómo hace referencia nuestra biografía, “añoro mucho las fiestas que hacíamos en el colegio por cualquier tipo de acto, pero sobretodo rememoro las fiestas de fin de curso donde se hacían bailes, teatros, cantes etc. Yo participé muchos años ahí y la verdad que volvería a repetir encantada, lo malo era que solo se podía celebrar una vez al año, ¡eso era mucho tiempo para mí!, pero se disfruta más con la espera porque después todo acaba muy rápido”, “cada vez que había fiestas como Halloween, los carnavales y final de curso me disfrazaban. Me acuerdo el día que me pusieron una malla azul con una falda cortita de lycra, unas medias blancas, unas medias blancas, unos tenis blancos con unos lazos azules grandes, el pelo con dos coletas y un lazo azul a cada lado”, “que decorasen el cole cuando hacíamos algo en fin de curso, me llenaba de alegría, saber que todo había terminado y que llegaban las vacaciones… ¡no me lo podía creeer!, ¡como disfrutaba con mis compis!, “el año que me graduaba en el colegio organizamos una fiesta preciosa y  un desfile para recaudar dinero para el viaje de fin de curso.Recordar estos hechos hace que nos ilusionemos cada vez más por estar en un colegio, organizando por nosotras mismas todas las actividades y ver la cara de ilusión de todos.


Excursiones

                En este apartado nos centramos en las excursiones, en la cuál muchas de ellas se relacionaban con las asignaturas, para afianzar lo aprendido en clase, como por ejemplo, esta parte de la biografía “En Educación física el profesor nos llevaba al paseo marítimo para correr, otro día nos llevo  al campo a hacer una gymkana, la idea de buscar pistas me ilusionaba”. No obstante había otras salidas que solamente era para que el alumnado se divirtiese, dejando a un lado el temario de clase, “excursiones hacíamos bastantes, nos íbamos de camping y vivíamos durante cuatro días en plan convivencia, haciendo juegos, preparando entre toda la comida, me lo pase genial”, “también recuerdo que fuimos a una granja escuela, donde nos enseñaron hacer pan, ordeñamos vacas, plantamos, muchas actividades muy interesantes para la edad en la que estábamos”.



Fiestas fin de curso

                 Todos los niños esperan ansiosos a que llegue el día 22- 23 de junio para poder disfrutar de la fiesta de fin de curso, junto a sus compañeros y familia. Como recoge la biografía “para la fiesta de fin de curso, diseñamos un tren con cajas de cartón inmensas, a las que les hicimos las ventanas para poder colocarnos dentro y correr por todo el patio, ¡qué recuerdos!”, que los pequeños creen sus propios diseños hacen que se sientan realizados. “Al final de curso hacíamos una fiesta de despedida, en la cual compartíamos comida, hacíamos bailes, la música se prolongaba hasta las tantas”. El echo que sea una vez en todo el año, hace que ellos disfruten mucho más. Aunque es bastante usual escuchar que ha durado muy poco el evento. Tanto tiempo esperando para que sólo dure 4 horas. 
      
Despedidas

                 Es la parte más desagradable para todos: tener que decir adiós a una persona/amigo con el cual nos llevábamos muy bien. Es algo duro para todos, por eso se merecen que ¡le despidamos por todo lo alto!, comida, bebida, música, globos… ¡Todo es poco para él/ella!. En nuestra biografía mencionamos este hecho, “muchas veces nos hemos querido despedir de algún profesor que a todos nos haya gustado y siempre hemos realizado alguna fiesterilla para despedirle y que se llevase un buen recuerdo de nosotros”. Desde luego que se llevará un grato recuerdo, no se encuentran alumnos así en muchos centros. “Mi mejor amigo se tuvo que machar del colegio, porque se mudaba, por ello organizamos una fiesta sorpresa para que no estuviera triste.. ¡y lo conseguimos!, fue una experiencia inolvidable sin duda..”. Una buena forma de demostrarle a un amigo su valiosa amistad. Todos deberíamos aprender de ello.

Recreo

        La hora más ansiada por todos lo niños diariamente, pero a la vez se hace tan corta… sólo media hora de 5 que pasan en la escuela. Por ello no dudan en pasarlo lo mejor posible, jugando, riendo, comiendo etc. En nuestra biografía tenemos un apartado que habla sobre ello, donde se puede comprobar, lo que se podía hacer en esa escasa media hora, “unos de los juegos preferidos era el poli-ladrón, nos tirábamos todo el recreo jugando”, “jugar con mis amigas en el recreo, era lo mejor. Recuerdo que jugábamos a las muñecas, al elástico, a la comba.., la verdad que nos reíamos mucho y nos lo pasábamos de escándalo juntas”, “ algunos profesores nos vigilaban en el patio e incluso se ponían a veces  a jugar con nosotras. Era muy gracioso verlos saltar a la comba”. Que un profesor saltase a la comba, suponía una situación muy extraña para todos, pero poco a poco se veía como algo normal y es un aspecto muy positivo para ambas partes, ya que la relación niño-adulto debe de ser así.


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EVALUACIÓN



Calificación
       De todas las aportaciones de nuestra biografía académica, cuando se habla de evaluación se tiene la idea de calificación, y términos que hemos creído sinónimos son los de fichas: “...además en esta etapa nos ponían fichas todos los días”, pruebas: "En primero de primaria nos hacían pruebas.”, exámenes, notas: “cada semana teníamos examen y una multitud de notas”, parciales: “Empezó a realizar exámenes parciales pero acumulativos”, papel: “Estudiar las cosas de memoria y explayarlas en el papel que nos ponían con las preguntas.”
        De esto se deduce que para todas nosotras la evaluación es un examen con preguntas que ha realizado el profesor que lo corregirá y pondrá una nota posteriormente. La superación con un 5 o más supone que se ha aprendido y menos de 5, no. Sin embargo, hay un error en la concepción generalizada de la evaluación. Es un medio del que dispone el profesor con el objetivo de garantizar el aprendizaje, y ha de subrayarse garantizar porque es el término que hace cambiar totalmente la idea que tenemos de ella. Como dice (Santos Guerra, M. Ángel, 2003) “La evaluación puede concebirse y utilizarse como un fenómeno destinado al aprendizaje y no solo a la comprobación de la adquisición del mismo”.

        Calificación o medición no es lo mismo que evaluación. Lo primero es cuantificación. El hecho de considerar la evaluación como una puntuación dentro de una escala, hace que la finalidad del alumno sea exclusivamente superar dicha calificación, aprobar sea cual sea el procedimiento y a costa de lo que sea, dejando de lado el descubrimiento, la investigación, el interés y sobre todo, la alegría de aprender. Además, esta práctica genera competitividad como aliciente para la formación. El alumno entenderá que lo esencial y más importante es llegar a la máxima calificación posible y para ello, creará una carrera individualista y a veces egoísta para que el resto de sus compañeros no le quiten el puesto. Otro rasgo negativo es el de generar una dependencia total del sistema burocrático, como dice Ivan Illich: “La institución escolar enseña la necesidad de ser enseñado” (Illich, Ivan, 1974) y un conformismo social. La vía para poder conseguir un trabajo en el futuro pasa por el éxito de estas pruebas que llevan directos a la obtención del título.

       Para resumir, la evaluación no debería concebirse como una calificación, debería aportar información útil y constructiva para el alumno y el profesorado, y no solamente información sobre el alumno. 

Registro de fracaso/éxito
       En cuanto a los sentimientos que se desprenden de nuestra experiencia académica, las palabras que surgen son las de sufrimiento: “Cada día que teníamos clase con ella era un gran sufrimiento.”, amargar: “La profesora de inglés nos amargó a todos durante todo el curso”, frustrada: “Pero cuando llegaron las notas vi que me quedaron 3 y otra vez me sentí frustrada.”, soportar, desesperante: “Nadie la podía soportar, era muy desesperante.”, incapaz: “Era incapaz de aprobar los exámenes.”
       Una de las consecuencias de utilizar la evaluación como simple seleccionador de aptos y no aptos, es la crear frustración y sufrimiento a quien haya sido embarcado en el navío de los fracasados. Los docentes ante la no superación de la evaluación alegan que el alumno no ha sido suficientemente trabajador, no es inteligente, no tiene base, no presta atención, no está motivado, etc. Esta postura anima a que el profesor se desvincule de la responsabilidad de recuperar a ese alumno que ya ha dado por perdido. Sin embargo, la evaluación no debería crear marginados ni sumisos, sino generar mejores condiciones de aprendizaje a través de la comprensión. “La escuela padece el mal de la desconfianza”, según extrae Paco Espadas del libro Cómo la educación apostó al caballo equivocado de Frank Smith (Sofistas21, 2011), y esto se aprecia en los sentimientos expresados en nuestras biografías. La astucia por querer aprobar los exámenes sin esfuerzo lleva al docente a diseñar su evaluación bajo la premisa de que el alumno utilizará malas artes para superarla. El alumnado aprende a percibir que sus actuaciones son vigiladas y sometidas a un juicio del que depende en gran medida su futuro.

         En resumen, la evaluación no debería crear sentimientos negativos como los de frustración o sufrimiento, sino provocar el deseo de aprender.


Un elemento de penalización
         Dos roles quedan bien definidos en nuestras biografías, la del profesor, con el poder de decir y hacer, algunos de cualquier manera, y la otra la del alumnado, que ante la amenaza de no poder alcanzar el éxito al aprobar, obedece y asume su papel.
  •           “Mi profesor de Tecnología, que a veces perdía los nervios y estábamos expuestos, según  el día a su diferente estado de ánimo, si le caías bien te evaluaba con un sobresaliente y si no, pues te atacaba frecuentemente ridiculizándote en clase, un poco triste pero la realidad.” o “Era muy mal hablada. Los exámenes eran muy difíciles y además no explicaba casi nada."
      “Atacar”, “ridiculizar”, “si le caías bien”, “mal hablada”, “no explicaba casi nada”, todas estas percepciones, las del uso de la evaluación como arma de castigo o disuasión, nos lleva a cuestionarnos a qué valores sirve y a qué personas beneficia la evaluación. Según (House, 1994) “En la evaluación hay poder (que debe ponerse al servicio de las personas) y debe haber ética...”, en vez de generar sentimientos de sometimiento, temor, injusticia, discriminación, arbitrariedad y desigualdad.
         La información que debe salir del docente siempre ha de ser constructiva, basada en el diálogo, la comprensión, la mejora, el estímulo, la orientación y por supuesto, en el aprendizaje.

Criterios estandarizados
          Todas hemos dado por sentado que en la evaluación quien decide es el docente y en ocasiones hemos sufrido injusticias a la hora de ser evaluadas, primero porque se considera una actividad meramente burocrática, donde el profesorado ha invertido poco o nada en diseñar los criterios, y lo que es más, las opiniones de los evaluados se ignoran. Sin embargo, la evaluación debe ser un proceso de dialogo, los alumnos deben tener parte en la decisión sobre el sentido y el desarrollo del proceso, los criterios, su aplicación y el resultado de la misma: “Otros en cambio preferían la presentación de un práctico y la exposición oral, dando lugar a expresarnos y a poder decir lo que habíamos entendido del trabajo.”

         Además, cómo no caer en injusticias cuando se tiene que reducir a un número el trabajo realizado por una persona. Aunque la evaluación es siempre subjetiva, ya que no existe ningún método que nos indique con exactitud la cantidad de conocimiento de una persona, sí se puede hacer con cierto rigor si se utilizan métodos diversos que posibiliten la rectificación “Cuando necesitábamos su ayuda él estaba ahí y te explicaba todo de una forma muy correcta y las veces que te hiciera falta hasta que la entendieses.” y en la evaluación participan varios evaluadores profesionales y que conozcan a sus evaluados “También tuve profesores muy buenos que valoraban cada esfuerzo y tenían en cuenta cada a una de las situaciones personales de cada uno.”


Categorización

          Cuantas veces habremos escuchado “Es así porque lo digo yo y punto”. Cerrarse en banda y no dar oportunidad a otras sugerencias a la hora de evaluar, puede llevar a un dogmatismo férreo y hermético que terminará jerarquizando y atemorizando al alumnado.

         La evaluación, al igual que una práctica educativa concreta, no siempre es válida y por ello, hay que evaluar la evaluación y esta debe considerar el error como parte del aprendizaje: el error por parte del docente y el error por parte del alumno. Si se considera el error como algo que no es penalizador sino modificable, el deseo de aportar crecerá y además, la re-elaboración de dicho error, lleva consigo el objetivo de la evaluación que es el aprendizaje. Si por el contrario todo error descalifica, el alumno tenderá a querer acertar siempre y la manera que lo hace es reproduciendo de una manera aséptica y superficial lo que ponen en los libros de texto: “conforme vamos pasando de curso las cosas cambiaban y se empezaban a estudiar las cosas de memoria y explayarlas en el papel.”, “...temas que te los sabias de pe a pa.”, “En bachillerato algunos profesores no sólo exigían el estudio memorístico sin dar a lugar a nada que no fuera el material dado, ni a la comprensión del mismo.”


Valoración superficial
         Como ya hemos mencionado anteriormente, del error se aprende siempre y cuando este se detecte, se entienda y se den pautas para poder superarlo. Sin embargo, el uso de exámenes cuyo contenido se desconoce, es calificado sin explicar después en qué se falla, por qué y cómo superarlo y volvemos a repetir el mismo método, llevará al alumno a perderse y hundirse o enfadarse. Dar oportunidades de mejora, de reconstrucción de la práctica, de pensar más en la superación que en el acierto hará que cada alumno aprenda a construir su propio conocimiento y cada vez sea más autónomo a la hora de abordar cualquier actividad de su vida: “Nerea, si has llegado hasta aquí es que puedes, así que ¡ANIMO”! Esa frase me marcó y me ayudó a tener más confianza y seguridad en mí misma, por lo que comencé a aprobar.

        Como conclusión, y en palabras de Miguel Ángel Santos Guerra, la evaluación debería ser “... un camino que, al ser recorrido de forma inteligente y responsable, nos ayuda a entender lo que sucede y por qué, nos facilita la rectificación del rumbo, el reconocimiento de los errores y la mejora de la práctica” (Santos Guerra, M. Ángel, 2003) o como dice Paco Espadas, parafraseando al filósofo Wittgenstein, “la preocupación por la evaluación debe ser como la escalera que se abandona una vez alcanzado el lugar al que se pretende subir. Hay que preocuparse mucho más por la educación que por la evaluación.” (Sofistas21, 2011)

       Ante concepciones negativas de la evaluación deberíamos sustituirlas por las que nos hubiera gustado recibir cuando fuimos evaluadas:
Concepciones negativas
Medir, calificar, comparar, clasificar, seleccionar, jerarquizar, atemorizar, sancionar, acreditar, juzgar, exigir, promocionar.
Concepciones positivas
Aprender, dialogar, diagnosticar, comprender, comprobar, explicar, mejorar, reorientar, motivar, rectificar, contrastar, reflexionar.
Referencias
Illich, Ivan. (1974). La sociedad desescolarizada. Barcelona: Seix Barral.
Santos Guerra, M. Ángel. (2003). Una flecha en la diana, La evaluación como aprendizaje. Madrid: Narcea, SA ediciones.
Sofistas21, P. P. (2011, julio 14). ESCUELA DE CIUDADANIA: ¿ENSEÑAR Y APRENDER SIN CALIFICACIONES NI SUSPENSOS NI CONTROLES? Por Paco Espadas. ESCUELA DE CIUDADANIA. Recuperado a partir de http://escueladeciudadania.blogspot.com.es/2011/07/ensenar-y-aprender-sin-calificaciones.html

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